>Cueva de la Rabita CA-02

19 04 2011

>La cueva de la Rabita se sitúa en el termino municipal de Canillas del Aceituno, a una hora de camino por el sendero de la casa de la nieve, en direccion a la Maroma, por encima de la fuente que tiene su nombre.
No se trata de una cavidad natural, ya que es una mina. De la que se abandono su extracion.
La cavidad se encuentra a una altitud de 1200 metros, y tiene un desarrolo de 70 metros, con una profundidad de 7 metros. Carece de espeleotemas, ya que son todas galerias excavadas.
Justo al lado de esta se sitúa su hermana la Rabita II, que es mas pequeña de desarrolo y su galería se encuentran inundadas.


De esta cavidad se tiene una leyenda, que en la época de asentamiento árabe en la zona, cuando esta cavidad no se utilizaba como mina. Fue habitada por tres santones Arabes, llamados “Morabitos”.
Por lo que la cavidad se convirtió en un lugar sagrado y de oración. Y era sitio de peregrinaje de los árabe para rezar.
Se dice que dichos santones están enterrados en la cavidad. Hecho que todavía no se a podido demostrar.
Son muchos los excursionistas que han escuchado susurros dentro de la cavidad. Asi como al realizar fotografías han salido reflejados orbes, sin explicación. ( a mi personalmente, dichos orbes me han salido en mucha fotos realizada en cavidades, a consecuencia del polvo en suspensión, reflejado del flash de la camara).


A día de hoy se sigue rezando en la zona. se pueden ver grupos de musulmanes de la axarquia en la zona de la cueva, que siguen el culto Sufie.

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>Leyendas de tesoros en las Cuevas de Malaga.

19 04 2011

>Que puede ser de verdad y que puede ser de mentira a todas esas leyendas sobre tesoros, que rodean las cuevas de Malaga. Para que la gente sea capaz de perder su vida en busca de los desconocido.

La mas cercana por poner un ejemplo es la cueva del tesoro del Rincon de la Victoria.
Esta leyenda hace referencia al tesoro de los cinco reyes de la dinastía almorávide, cuyo último rey, Tesufín ibn Ali, habría muerto en la plaza de Orán en el año 1145, a manos de los almohades, tras embarcar el tesoro real rumbo a Al Andalus. Los rastros de este tesoro se perdieron, y fue Fray Agustín de Milla y Suazo , natural de Orán, quien en el siglo XVII recogió la leyenda en su manuscrito, aún inédito, titulado “Historia Eclesiástica y Secular de Málaga y su Obispado”, en el que señala como lugar de enterramiento del tesoro a la cueva del Higuerón. Esta historia fue recogida más tarde en la obra “Conversaciones Malagueñas”, publicada en 1789 por D. Cristóbal Medina Conde, bajo el seudónimo de Cecilio García de la Leña, con todos los elementos de una leyenda, en la que no faltan el gigante ni el dragón. Según este autor, un grupo formado por 17 hombres de reconocido valor se introdujeron en la cueva para buscar el famoso tesoro, y salieron aterrados, convencidos de haber visto “…estampada la figura de un animal extraordinario, que algunos à pesar de su miedo, y perturbación de los sentidos, calificaron de Caiman, ú otro animal semejante” ; y cuando ya salían “…entre las huellas confusas de sus calzados, advirtieron había una como de pies desnudos, que cada uno de ellos ocupaba mas sitio que el ancho y largo de dos pies de los nuestros…” . Ciertamente, en una de las salas laberínticas de la gruta podemos observar una formación rocosa que, con imaginación, podemos identificar con la forma de un gigantesco camaleón… ¿sería la figura que espantó a los aventureros del siglo XVIII?
Según las tradiciones del antiguo pensamiento mágico, la naturaleza está habitada por una serie de “espíritus elementales” que colaboran en su desarrollo y evolución. Gnomos, hadas, duendes, elfos, sirenas, … son seres invisibles que participan de la obra creadora de la naturaleza en cada uno de sus cuatro planos de manifestación, representados por los cuatro elementos: tierra, agua, aire y fuego. Gnomos y enanos son los espíritus correspondientes al elemento Tierra. Ellos son los encargados de la evolución de las piedras hasta alcanzar la pureza de las piedras preciosas, y de los metales hasta su transmutación en oro. Ellos son los fabricantes de los tesoros que se ocultan en el subsuelo y en las cavernas, y ellos son, también, sus terribles defensores. Por otra parte, hay otros seres aún más terroríficos, que trabajarían a las órdenes de los espíritus antes mencionados: son los dragones. Aquellos reptiles que vuelan y escupen fuego, y que duermen en un lecho de oro, protegiendo los más asombrosos tesoros. Otros habitantes míticos de las cavernas son los gigantes, ogros y cíclopes, como el que es vencido por Ulises en la Odisea…. De toda esta magia participa la leyenda, con la historicidad y realismo que caracterizan el mundo imaginario español, del Tesoro de los Cinco Reyes.
El profesor Laza Palacio encontró durante sus excavaciones un candil de cerámica en el que se habían introducido 6 monedas de oro almorávides, de la época de Alí ibn Yusuf. Su interpretación, después de conocer que para algunas tribus saharauis, herederas de las tradiciones almorávides, el número 6 es de gran valor mágico y supersticioso, fue que aquel tesorillo fue ocultado intencionadamente junto a una de las bocas de acceso a la cueva, como parte de un ritual mágico de ocultación del tesoro; quizás un ritual de invocación a poderosos genios de la tierra que, desde su lámpara mágica, protegiesen el tesoro de la codicia de los saqueadores.

La leyenda se completa con la intervención de aquel personaje, llamado Antonio de la Nari, natural de Suiza, que pasó casi 30 años buscando el legendario tesoro de los cinco reyes mahometanos, abriendo con dinamita galerías y pasadizos, y que murió en 1847 en una de sus explosiones. Los lugareños aseguran que su espíritu vaga todavía por los laberínticos pasillos rocosos, buscando el fabuloso tesoro que aún hoy permanece oculto…
Quizás nunca hubo allí ningún tesoro real, o quizás sí que lo estuvo pero fue robado al poco tiempo de esconderse por alguno de los implicados en su ocultación… o quizás los ritos mágicos tuvieron éxito y el tesoro se encuentra aún ahí, al alcance de nuestras manos pero fuera del alcance de nuestros ojos… O quizás el tesoro se encuentra ante nuestros mismos ojos, pero es de una naturaleza tan distinta a la que esperábamos que por eso somos ciegos a él….
Solo para rematarlo. quien sabe si nos han metido una bola, cuando lo contaron y no me refiero a que sea mentira lo del tesoro si no que sea mentira su ubicacion.
También se encontraron monedas Arabes en mas cuevas de la costa malagueña, como en la del tesorrillo, mas conocida como la cueva de Nagüeles, en Marbella. Como también quedan restos de haber buscado algún tesoro. Como pozos excavados en cuevas y simas de la costa.
En la cueva del Toro en Torremolinos, en la ultima sala quedan indicios de excavaciones. En la sima del repetidor en Alhaurin, también existen pozos y hasta un muro de contención, y esto a una profundidad de mas de 30mts.
En la cueva de Mariavela, en Malaga,
La cueva del murcielago o de la Higuera, la cueva de rojas. La cueva de la Victoria etc…
Solo sabemos que se han buscado los tesoros en las cuevas que hay documentadas. Pero la verdad es que mucha gente ha buscado el tesoro de la leyenda en toda la costa Malagueña. Todo pueblo de Malaga tiene una leyenda parecida.